Acabado el Basender, y con dos bajas en el grupo, debido a los dos rapeles que nos esperaban, demasiado para un bautismo Barrankero. Nos dirigimos hacia el Portiacha. El acceso es fácil , simplemente camino del parking donde habíamos dejado el coche para hacer el Basender, nos desviamos a la derecha pasado el puente, por un camino paralelo al Vero que asciende remontando el rio. Al poco tiempo nos encontramos con un pequeño barranco seco, lo cruzamos y nos fijamos en un camino que sale a nuestra derecha, lo cogemos y este nos lleva hasta el parking del portiacha, solo nos queda cruzarlo y a escasos dos minutos llegamos a la cabezera.
1º rapel, 30m. volado, entrada al barranco.
El primer rapel tiene varias instalaciones para bajar, nosotros, como siempre, bajamos por la de peor acceso. A continuación llega otro rapel mas corto y después de un poquito de pateada por el cañón, llega el rapel mas bonito del descenso y uno de los mas bonitos de Guara.
Segundo rapel volado 35 m.
Jose y Miguel en la base de ultimo rapel.
Salimos del cañón al rio Vero, practicamente enfrente de la salida del Basender, solo queda seguir el mismo camino de retorno hasta el parking, donde nos esperan como agua de mayo para irnos tomar las cervecitas de rigor
Para el ultimo día escogimos el Formiga , precioso barranco, muy variado y con un acceso (30 ó 45 m). y un retorno(15 m.) muy facilito, ideal después de estar tres dias barrankeando. Aunque llevaba unos días con alguna que otra tormenta no se notaba mucho en el caudal, iba con agua, pero sin ningún problema. Llegados a Bierge, cogeremos dirección al pueblo de Aguas. Pasaremos por la presa de Bierge (final del Peonera) y seguimos hasta pasar los pueblos de Morrano, Yaso y Bastaras. Continuaremos hasta pasar un puente que cruza el Cañón del Formiga, y justo después, a la derecha, vemos el parking donde hemos de dejar el coche.
Entramos pronto, aun así nos encontramos con un grupo delante nuestra en el rapel de acceso al barranco, pero su guia, nos dejo pasar utilizando su cuerda. ¡ Gracias Nacho!.
Durante el acceso nos encontramos con la cueva de las polvorosas.
En el descenso nos encontramos de todo un poco, rapeles, toboganes,sifones, saltos que, con este caudal tan factible, hicieron las delicias de los tres debutantes barrankeros.
Buby posando para la foto.
Jose en pose barrankera.
Cuando salimos el parking parecía una romería, si al que madruga.........
Así que cogimos el coche y para nuestro pueblo que había que preparar todo para el Gorgs-Mayencos del próximo fin de semana.
Primer barranco del Año. Esta temporada se presenta muy guapa por la cantidad de nieve que ha caído por todos los lados. Nosotros por no variar, la comenzamos donde todos los años, eso sí, bastante antes de lo habitual. Con mas agua que nunca y un día increíble de sol, nos hemos acercado hasta el pueblo de Poyatos situado en la serranía de Cuenca, donde se encuentra este bonito barranco de casi 2.500 m. de longitud, el Arroyo de la Dehesa.
Este es el puente donde comienza el barranco, nosotros siempre vamos con dos coches, aunque creo que se puede hacer con uno siguiendo una senda que asciende paralela al cañón hasta el inicio.
El cañón llevaba mucha mas agua de la que acostumbra.
A lo largo del recorrido nos encontramos con numerosos rápeles, el mas alto de 20 m. con una parte volada muy guapa.
Preparando uno de los rápeles
Situado en una zona poco propensa a la formación de cañones de estas características, nos encontramos con tramos engordados y también con zonas de cauce abierto.
Este año alguien se ha dedicado a desmontar las reuniones de dos de los rápeles del cañón, han dejado solo una en cada uno de ellos , en el de los 20 m está un poco escondida, en la parte derecha bajando en uno de los salientes. Nos costó un poco encontrarlo.
Jose y Oscar a los pies del rapel mas largo del descenso.
Se pueden realizar unos cuantos saltitos, la mayoría de ellos buscados.
Final del barranco en el puente donde dejamos el primer coche, buen inicio de temporada en un día impresionante y con bastante "agüita", este año promete.
Al final del cañón hay que recuperar fuerzas. Comida de lujo.
Cierre de la temporada de barrancos con broche de oro, en uno de los sitios que teníamos pendientes, la sierra de Guara. Esta vez solo hemos podido ir Jose y yo a descubrir esta zona barranquera por excelencia. Como campamento base nos hemos ido a Bierge, pueblo estratégicamente situado para realizar los descensos que teníamos previstos. Nos hemos alojado en el albergue "Casa Atuel". Los atardeceres desde su terraza , impresionantes. El primer barranco que hicimos fue el Formiga, uno de los clásicos que todavía se podía realizar en las fechas en las que estamos. El principal inconveniente es la masificación, en plena temporada, como no madrugues, te puedes encontrar una procesión de gente dentro.
Nosotros no encontramos a nadie en todo el descenso.
La aproximación es de unos 45 minutos bastante suaves, en la cual nos encontramos con la cueva de la Polvorosa. div>
Hay instalado un pasamanos fijo , en el que conviene anclarse mas que nada por precaución , la caída es importante.
El barranco es acuático y bastante divertido, tiene de todo, rápeles, la mayoría de ellos saltables, caos, sifones, saltos buscados...
Por lo que pudimos ver este barranco con mucho caudal puede dar problemas en algunos pasos, que se pueden volver bastante técnicos.
Un saltito.
Jose preparado para saltar
Con este caudal es ideal para la iniciación, ya que no presenta ningún problema, por supuesto siempre que se tenga algo de experiencia y conocimientos en descenso de barrancos.
La salida es muy cómoda y en 15 minutos estas en el coche.
Esta página recoge las experiencias y opiniones subjetivas de sus autores. La información contenida en ella en ningún caso puede considerarse suficiente para acometer los descensos que se describen: el barranquismo se desarrolla en un medio siempre cambiante, y el lector deberá tener en cuenta las condiciones del medio, las previsiones meteorológicas, sus conocimientos técnicos, su experiencia y sus propias limitaciones a la hora de valorar si puede o no afrontar cada descenso. Los autores no se hacen responsables de las consecuencias que puedan derivarse del mal uso de la información que aparece aquí.